Tu palabra me da vida

TU PALABRA ES ETERNA,
EN ELLA ESPERARE.


 1. Dichoso el que, con vida intachable,
camina en la ley del Señor.
Dichoso el que, guardando sus preceptos,
lo busca de todo corazón.
 
2. Postrada en el polvo está mi alma,
devuélvame la vida tu palabra.
Mi alma está llena de tristeza,
consuélame, Señor, con tus promesas.
 
3. Escogí el camino verdadero,
y he tenido presente tus decretos.
Correré por el camino
ensanchando el corazón.