Oración para despedir el año que termina y recibir el Año Nuevo



Se acerca el fin del 2025 y el mundo entero se prepara para recibir el nuevo año con fiestas y fuegos artificiales, pero muchos olvidan de celebrarlo con Dios, dueño de la vida y el tiempo. Por ello te compartimos esta oración para rezarla junto con tu familia, comunidad o amigos antes de la medianoche del 31 de diciembre.

Se recomienda estar alrededor del nacimiento o pesebre. Juntos comienzan diciendo: “En el nombre del Padre…”
Luego se hace la siguiente oración:

Lector 1: “Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro. Al terminar este año queremos darte gracias por todo aquello que recibimos de ti.
Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser. Te ofrecemos cuanto hicimos en este año, el trabajo que pudimos realizar, las cosas que pasaron por nuestras manos y lo que con ellas pudimos construir.

Lector 2: Te presentamos a las personas que a lo largo de estos meses quisimos, las amistades nuevas y los antiguos que conocimos, los más cercanos a nosotros y los que estén más lejos, los que nos dieron su mano y aquellos a los que pudimos ayudar, con los que compartimos la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.
Pero también, Señor, hoy queremos pedirte perdón, perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado.

Todos: Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho, y perdón por vivir sin entusiasmo. 

También por la oración que poco a poco se fue aplazando y que hasta ahora vengo a presentarte. Por todos los olvidos, descuidos y silencios, nuevamente te pido perdón.
A pocos minutos de iniciar un nuevo año, detengo mi vida ante el nuevo calendario aún sin estrenar y te presento estos días que sólo tú sabes si llegaré a vivirlos.
Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría. Quiero vivir cada día con optimismo y bondad llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.
Cierra tú mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes. Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno, que mi espíritu se llene sólo de bendiciones y las derrame a mi paso. Amén.”

Para terminar, los participantes se agarran de las manos y rezan un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria. Luego, entre todos, se dan un abrazo diciendo: “La paz sea contigo. ¡Feliz año Nuevo!”

Oración para bendecir la mesa de Nochebuena


Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Bendice, Señor, nuestra mesa en esta noche de Luz.
Quienes vamos a cenar celebrándote, 
sabemos que la fiesta eres Tú que nos invitas a nacer siempre de nuevo.
Gracias por el pan y el trabajo, por la generosidad y la esperanza.
Llena nuestra mesa de fuerza y ternura para ser personas justas, 
llena de paz nuestras vidas y que la amistad y la gratitud alimenten cada día del año.
Tú eres bendición para nosotros, por eso, 
en esta noche fraterna, bendice la tierra toda, bendice nuestro país.
Bendice esta familia y esta mesa.
Bendícenos a cada uno de los que estamos aquí.
Que así sea. Amén.

Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. 

Oración familiar para poner al Niño en el pesebre

La siguiente oración puede ser rezada tanto la noche del 24 de diciembre, durante la Nochebuena, como a lo largo del día 25, día de Navidad. Es de esperar que se busque el lugar y el momento propicios, cuando esté reunida la familia o los amigos y se desee colocar la imagen del Niño Dios en el pesebre, como símbolo de la llegada del Salvador.

Sabemos que poner al niñito Jesús en el pesebre es un gesto hermoso: expresa nuestro amor, gratitud y el deseo de que Él nazca también en nuestros corazones.

NOTA: Las indicaciones aparecen en letra cursiva siempre. No se deben leer. Es bueno que los participantes revisen el texto completo de la oración previamente, para no dejar detalles sueltos.

(Se hace silencio y luego se empieza la oración)

TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Lector 1: Querido Padre, Dios del cielo y de la tierra:

En esta noche santa te queremos dar gracias por tanto amor. Gracias por nuestra familia y por nuestro hogar. Gracias por nuestros amigos, vecinos y por las personas que trabajan con nosotros.

Bendícenos en este día tan especial en el que esperamos el nacimiento de tu Hijo. Ayúdanos a preparar nuestros corazones para recibir al Niño Jesús con amor, alegría y esperanza. Estamos aquí reunidos para adorarlo y darle gracias por haber venido al mundo a llenar nuestras vidas.

En esta noche (mañana/ tarde) hermosa, al contemplar el pesebre, recordamos de manera especial a las familias que no tienen techo, alimento y comodidad. Te pedimos por ellas para que la Virgen y San José les ayuden a encontrar un cálido hogar. También recordamos a quienes han sido llamados a tu presencia y que en esta noche gozan contemplando tu rostro en el cielo.

Lector 2: Padre bueno, te pedimos que el Niño Jesús nazca en nuestros corazones como nació en Belén, para que podamos regalarle a otros el amor que Tú nos muestras día a día. Ayúdanos a reflejar con nuestra vida tu abundante misericordia.

Que junto con tus ángeles y arcángeles vivamos siempre alabándote y glorificándote.

(En este momento alguien de la familia o comunidad pone al Niño Jesús en el pesebre, o si ya está allí, se coloca, con cuidado, un pequeño cirio o una velita delante de Él).

Lector 3: Santísima Virgen María, gracias por aceptar ser la Madre de Jesús y Madre nuestra, gracias por tu amor y protección. Sabemos que día a día intercedes por nosotros y por nuestras intenciones, gracias Madre buena.

Querido San José, gracias por ser padre y protector del Niño Jesús, te pedimos que ruegues a Dios por nosotros para que seamos una familia unida en el amor. Intercede por todas las familias del mundo para que en cada hogar haya calor, seguridad, paz y reconciliación. Amén.

Recemos ahora un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

(Para finalizar se puede entonar algún villancico que elijan los participantes)

TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

(Todos se dan un abrazo de paz y se desean una feliz Navidad)

Guía para hacer una posada navideña auténticamente católica

El P. Aguilar explicó que con la guía que propone “nadie tendrá pretexto para no realizar una posada. Hasta cuatro gentes que se junten, cinco, no importa”. “Con esto pueden realizarla sin ningún problema, y en cualquier parte del mundo”, aseguró. La guía publicada por el P. Aguilar incluye desde las primeras oraciones y lecturas bíblicas para comenzar la celebración, pasando por las letanías, para culminar con el tradicional canto de petición de la posada. EN LAS PARTES QUE DICE GUIA QUITA EL AUDIO AL VIDEO PARA QUE TU VAYAS LEYENDO....

Letanía para pedir posada

A continuación te compartimos la letanía completa para pedir posada con los diálogos de peregrinos y posaderos:

Afuera: En el nombre del cielo, os pido posada, pues no puede andar mi esposa amada.

Adentro: Aquí no es mesón, sigan adelante, yo no debo abrir, no sea algún tunante.

Afuera: No seas inhumano, tennos caridad, que el Dios de los cielos te lo premiará.

Adentro: Ya se pueden ir y no molestar porque si me enfado os voy a apalear.

Afuera: Venimos rendidos desde Nazareth. Yo soy carpintero de nombre José.

Adentro: No me importa el nombre, déjenme dormir, pues que yo les digo que no hemos de abrir.

Afuera: Posada te pide, amado casero, por sólo una noche, la reina del cielo.

Adentro: Pues si es una reina quien lo solicita ¿cómo es que de noche anda tan solita?

Afuera: Mi esposa es María, es reina del cielo, y madre va ser del Divino Verbo.

Adentro: ¿Eres tú José?¿Tu esposa es María? Entren, peregrinos, no los conocía.

Afuera: Dios pague, señores, vuestra caridad, y que os colme el cielo de felicidad.

Adentro:¡Dichosa la casa que alberga este día a la virgen pura, la hermosa María!

Se abren las puertas y todos cantan: Entren santos peregrinos, reciban este rincón que, aunque es pobre la morada, os la doy de corazón.


Oración para despedir el año que termina y recibir el Año Nuevo 2024

 






Se acerca el fin del 2024 y el mundo entero se prepara para recibir el nuevo año con fiestas y fuegos artificiales, pero muchos olvidan de celebrarlo con Dios, dueño de la vida y el tiempo. Por ello te compartimos esta oración para rezarla junto con tu familia, comunidad o amigos antes de la medianoche del 31 de diciembre.

Se recomienda estar alrededor del nacimiento o pesebre. Juntos comienzan diciendo: “En el nombre del Padre…”

Luego se hace la siguiente oración: Lector 1: “Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro. Al terminar este año queremos darte gracias por todo aquello que recibimos de ti.

Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser. Te ofrecemos cuanto hicimos en este año, el trabajo que pudimos realizar, las cosas que pasaron por nuestras manos y lo que con ellas pudimos construir.

Lector 2: Te presentamos a las personas que a lo largo de estos meses quisimos, las amistades nuevas y los antiguos que conocimos, los más cercanos a nosotros y los que estén más lejos, los que nos dieron su mano y aquellos a los que pudimos ayudar, con los que compartimos la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.

Pero también, Señor, hoy queremos pedirte perdón, perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado.

Todos: Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho, y perdón por vivir sin entusiasmo. También por la oración que poco a poco se fue aplazando y que hasta ahora vengo a presentarte. Por todos los olvidos, descuidos y silencios, nuevamente te pido perdón.

A pocos minutos de iniciar un nuevo año, detengo mi vida ante el nuevo calendario aún sin estrenar y te presento estos días que sólo tú sabes si llegaré a vivirlos.

Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría. Quiero vivir cada día con optimismo y bondad llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.

Cierra tú mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes. Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno, que mi espíritu se llene sólo de bendiciones y las derrame a mi paso. Amén.”

Para terminar, los participantes se agarran de las manos y rezan un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria. Luego, entre todos, se dan un abrazo diciendo: “La paz sea contigo. ¡Feliz año Nuevo!”

Oración por la santificación de los sacerdotes


Oh Jesús que has instituido el sacerdocio para continuar en la tierra


la obra divina de salvar a las almas
protege a tus sacerdotes (especialmente a: ..............)
en el refugio de tu SAGRADO CORAZÓN.

Guarda sin mancha sus MANOS CONSAGRADAS,
que a diario tocan tu SAGRADO CUERPO,
y conserva puros sus labios teñidos con tu PRECIOSA SANGRE.

Haz que se preserven puros sus Corazones,
marcados con el sello sublime del SACERDOCIO,
y no permitas que el espíritu del mundo los contamine.

Aumenta el número de tus apóstoles,
y que tu Santo Amor los proteja de todo peligro.

Bendice Sus trabajos y fatigas,
y que como fruto de su apostolado obtenga la salvación de muchas almas
que sean su consuelo aquí en la tierra y su corona eterna en el Cielo. Amén.

Una oración común a la Virgen del Carmen

 
"¡Oh Virgen Santísima del Carmen, belleza y esplendor del Carmelo! Miradme benignamente y cubridme con el manto de vuestra protección maternal. Fortaleced mi flaqueza, iluminad mi entendimiento, aumentad mi fe, esperanza y caridad. Asistidme en vida, consoladme en la muerte y presentadme a la Trinidad como hijo vuestro. Amén."

Esta oración, aunque no es la única, es una de las más populares y usadas para pedir la intercesión de la Virgen del Carmen, especialmente para aquellos que visten su escapulario. Además, existen otras oraciones específicas para diferentes intenciones, como la protección de los conductores, por los enfermos, o por los difuntos.

Aquí hay algunas opciones adicionales:

Para los conductores:

"Virgen del Carmen, dame mano firme y mirada vigilante para que a mi paso no cause daño a nadie. A ti, madre santa, te pido humildemente que guardes mi vida hoy y en todo instante."

Por los enfermos:

"Tú eres la Reina de los Mares, la protectora de los viajeros y los enfermos, por eso, te pido que intercedas por mi salud y mi bienestar."

Por los difuntos:

"Haz, bendita Virgen del Carmen, que brille para (nombre del familiar) la luz perpetua, y por la misericordia de Dios y la tuya propia puedan descansar en Paz todos los Difuntos."

Oración por para rogar por nuestros difuntos


Los difuntos necesitan de nuestra oración porque no sabemos si aún están en el purgatorio o ya se encuentran en el cielo. No los abandonemos

Todos tenemos familiares o amigos difuntos y nuestra oración por ellos es una enorme obra de caridad. Por eso, la enseñanza de la Iglesia es clara con respecto al purgatorio:

"Los que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo".

La Iglesia peregrina

Por la comunión de los santos, los que aún peregrinamos en este mundo debemos orar por las almas de los difuntos que están en el purgatorio:

"En virtud de la 'comunión de los santos', la Iglesia encomienda los difuntos a la misericordia de Dios y ofrece sufragios en su favor, en particular el santo sacrificio eucarístico". (CEC 1055)

Oración

"Padre santo, Dios eterno y Todopoderoso, te pedimos por (el nombre del difunto), que llamaste de este mundo.

Dale la felicidad, la luz y la paz. Que él, habiendo pasado por la muerte, participe con los santos de la luz eterna, como le prometiste a Abraham y a su descendencia.

Que su alma no sufra más, y te dignes resucitarlo con los santos el día de la resurrección y la recompensa.

Perdónale sus pecados para que alcance junto a Ti la vida inmortal en el reino eterno.

Por Jesucristo, Tu Hijo, en la unidad del Espíritu Santo.

Amén.

G. Dale, Señor, el descanso eterno y brille para él tu luz perpetua.

R. Descanse en paz. Así sea.

Oración antes de dormir

 Hacer oración antes de dormir ayudará a que el sueño sea más placentero y tranquilo, pues no hay nada mejor que ponerse en manos de Dios

Hacer oración antes de dormir es la mejor manera de entregarse al sueño, porque estar en manos de Dios ayudará a nuestra alma a permanecer en paz mientras se desconecta del mundo.

Por eso, la oración de la noche es muy poderosa porque forma parte de la Liturgia de las Horas rezada por toda la Iglesia católica, especialmente por las personas consagradas a Dios.

Todo lo que preocupa a tu corazón, la lista de personas por quienes quieres que se interceda, los acontecimientos del día a día: siéntete libre de poner todo eso en las manos de Dios antes de dormir.

¡Aprovecha!

Oración antes de dormir

Cristo, Señor de la noche,
que disipas las tinieblas:
mientras los cuerpos reposan,
sé tú nuestro centinela.

Después de tanta fatiga,
después de tanta dureza,
acógenos en tus brazos
y danos noche serena.

Si nuestros ojos se duermen,
que el alma esté siempre en vela;
en paz cierra nuestros párpados
para que cesen las penas.

Y que al despuntar el alba,
otra vez con fuerzas nuevas,
te demos gracias, oh Cristo,
por la vida que comienza. Amén.

Oración final

Ilumina, Señor, nuestra noche y concédenos un descanso tranquilo; que mañana nos levantemos en tu nombre y podamos contemplar, con salud y gozo, el clarear del nuevo día. Por Cristo nuestro Señor.

 El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una santa muerte. Amén.

Antífona final a la Virgen María:

 Madre del Redentor, virgen fecunda,
puerta del cielo siempre abierta,
estrella de mar,
ven a librar al pueblo que tropieza
y se quiere levantar.

Ante la admiración de cielo y tierra,
engendraste a tu santo Creador,
y permaneces siempre virgen.

Recibe el saludo del ángel Gabriel,
y ten piedad de nosotros, pecadores.

Una oración en honor a las madres fallecidas


Muchos países del mundo celebran el segundo domingo de mayo el día de la madre; sin embargo, son muchos quienes ya no la tienen a su lado, pues ya partieron a la Casa del Padre. Para ellas, las mamás que se encuentran en el cielo gozando de la Gloria de Dios, les compartimos la siguiente oración:

Continuamente te rezamos, Señor, por nuestra madre.
La recordamos con paz y con amor ante Ti,
seguros de que ella vive,
como estamos seguros de que vives Tú
y de que tu amor dura para siempre.
La recordamos cuando estaba entre nosotros...
A veces, nos parece sentir el calor y el sosiego
de su presencia protectora
como cuando vivía aquí,
mucho más para nosotros que para sí misma.
Dale, Señor, tu amor, dale tu vida. Dale tu paz.
Tenla muy cerca de Ti.
Sea feliz y ruegue ante Ti por nosotros.
Ayúdanos a vivir lo que ella nos enseño,
más con amor que con palabras.
A rezarte como ella, a quererte como ella,
a hacer de Ti y de los demás, igual que ella,
el sentido de nuestra vida.
Y si por descuido o por debilidad en algo te faltó,
perdónala, Tú que sabes lo que es ser Padre y Madre
y conoces como nadie el amor y el perdón
sin medida ni límites...
Perdónale sus faltas por lo mucho que amó a todos.
Gracias, Señor, por esta oración que nos llena de paz
en el recuerdo de nuestra madre.
Amén.

Oración a San José


 Salve, custodio del Redentor

y esposo de la Virgen María.
A ti Dios confió a su Hijo,
en ti María depositó su confianza,
contigo Cristo se forjó como hombre.

Oh, bienaventurado José,
muéstrate padre también a nosotros
y guíanos en el camino de la vida.
Concédenos gracia, misericordia y valentía,
y defiéndenos de todo mal.

Amén".

por el papa Francisco.

¿Para qué velar a nuestros difuntos?

 

Mónica Muñoz 

Las costumbres que se desarrollan de acuerdo con la cultura ayudan a entender el misterio de la muerte; y velar los difuntos es una manera de honrar su vida

Un acontecimiento impactante para todo ser humano es la muerte de un ser querido, inevitable, es verdad, pero que cuesta aceptar por el dolor que causa la pérdida. Por eso, la costumbre de velar a nuestros difuntos ha perdurado a lo largo de los años.

Velar para asegurarse de la muerte

Se cree que en la Edad Media el uso de utensilios de cocina hechos de estaño podía producir un envenenamiento de los alimentos que derivaba en catalepsia, por lo que sucedía con cierta frecuencia que enterraban vivas a las personas. Por eso comenzó la costumbre de acostar al difunto sobre la mesa y esperar tres días para comprobar la muerte.

"El Ordo exequiarum o Ritual de los funerales de la liturgia romana propone tres tipos de celebración de las exequias, correspondientes a tres lugares de su desarrollo (la casa, la iglesia, el cementerio), y según la importancia que les presten la familia, las costumbres locales, la cultura y la piedad popular".

Hacemos hincapié a la última parte: costumbres locales, cultura y piedad popular. En países de América Latina es común velar al difunto desde que llega a su casa o funeraria y toda la noche, para que al día siguiente se le lleve a la Misa de cuerpo presente y pueda ser sepultado.

En algunas ocasiones, la familia decide esperar hasta dos noches cuando tiene familiares en lugares lejanos, dando oportunidad a que lleguen para despedirse de su ser querido,

Sin embargo, lo fundamental tiene que ver con el amor y el respeto que se le debe al cadáver, simplemente porque fue una persona, y en el caso de los bautizados, templo del Espíritu Santo.

Por eso, el signo de "velar" el cuerpo es un indicio de respeto y veneración por un hijo de Dios, además de la oportunidad para despedirse de él y honrar su vida, dando gracias al Señor por el tiempo que permaneció con nosotros.

El último adiós

Ante el dolor de la separación definitiva, después de la velación la Iglesia acompaña a los dolientes y da palabras de aliento durante el santo Sacrificio de la Misa, con la fe puesta en la resurrección y la vida eterna que nos espera cuando Jesús vuelva triunfante en su segunda venida.

"Así celebrada la Eucaristía, la comunidad de fieles, especialmente la familia del difunto, aprende a vivir en comunión con quien "se durmió en el Señor" , comulgando con el Cuerpo de Cristo, de quien es miembro vivo, y orando luego por él y con él".

Y da con la familia el último adiós:

"El adiós ('a Dios') al difunto es 'su recomendación a Dios' por la Iglesia. Es el 'último adiós [...] por el que la comunidad cristiana despide a uno de sus miembros antes que su cuerpo sea llevado a su sepulcro' (cf. Ritual de exequias, Prenotandos, 10). La tradición bizantina lo expresa con el beso de adiós al difunto:

Con este saludo final 'se canta por su partida de esta vida y por su separación, pero también porque existe una comunión y una reunión. En efecto, una vez muertos no estamos en absoluto separados unos de otros, pues todos recorremos el mismo camino y nos volveremos a encontrar en un mismo lugar. No nos separaremos jamás, porque vivimos para Cristo y ahora estamos unidos a Cristo, yendo hacia Él [...] estaremos todos juntos en Cristo' (San Simeón de Tesalónica, De ordine sepulturae, 367)".

Adorador


SEÑOR YO QUIERO SER
UN VERDADERO ADORADOR
EN ESPÍ - RITU Y EN VER-DAD
YO TE QUIERO ADORAR (2 veces todo el verso).

Dame un corazón sencillo
Dame un corazón sencillo
Dame un corazón sencillo Señor
para entrar en Tu presencia.

Quiero ser agradecido
quiero ser agradecido
quiero ser agradecido Señor
para entrar en Tu presencia

Quiero entregarlo todo
quiero entregarlo todo
yo quiero entregarlo todo Señor
para entrar en Tu presencia.


Guía de oración para visitar las 7 iglesias esta Semana Santa 2025

 

 Por Redacción Central

De la noche del Jueves Santo hasta el Viernes Santo en la mañana es devoción bíblica y católica visitar siete iglesias, una tradición iniciada en Roma por San Felipe Neri y que se ha propagado por el mundo entero.

La visita a las 7 iglesias tiene como fin agradecer a Jesucristo por los dones de la Eucaristía y del sacerdocio que instituyó aquella noche santa.

También se acompaña al Señor en la soledad y sufrimientos en el Huerto de Getsemaní, se recuerda las afrentas que recibió en las casas de Anás, Caifás, Herodes, Pilato, en el Calvario y se le acompaña en el silencio del sepulcro.

Según la tradición, cada iglesia, después de la Misa de la Cena del Señor, guarda el Santísimo Sacramento en el tabernáculo y erige un monumento en señal de acción de gracias a Jesús por su sagrada Pasión con la que redimió con amor al mundo.

Los fieles que visitan los monumentos están invitados a hacer también una oración de reparación por el abandono con que frecuentemente se le deja en el Sagrario y la poca frecuencia a la Santa Misa y Comunión.

Hoy en oración



hoy en oración
quiero preguntar señor
quiero escuchar tu voz
tus palabras con amor
ser como eres tú
servidor de los demás
dime cómo y en qué lugar
te hago falta más

DIME SEÑOR EN QUE TE PUEDO SERVIR
DÉJAME CONOCER TU VOLUNTAD
DIME SEÑOR, EN TI YO QUIERO VIVIR
QUIERO DE TI APRENDER SABER AMAR

Hoy quiero seguir tus caminos junto al mar
Tus palabras, tu verdad, ser imagen de ti
Ser como eres Tú
Servidor de los demás
Dime cómo y en qué lugar
Te hago falta más

Dime Señor en que te puedo servir
Déjame conocer tu voluntad
Dime Señor, en ti yo quiero vivir
Quiero de ti aprender saber amar
Quiero de ti aprender saber amar

Todos juntos vamos


TODOS JUNTOS VAMOS
CANTANDO AL SEÑOR,
Y A SU ALTAR LLEGAMOS
CON CANTOS DE AMOR,
TODOS JUNTOS VAMOS
CANTANDO AL SEÑOR.


Todas nuestras penas quedan lejos
Y nosotros junto al Señor
Por eso cantamos gozos nuevos
Que ofrecemos a nuestro Dios.

Como van los ríos presurosos
Todos a juntarse en el mar,
Así los cristianos correremos
Todos juntos ante el altar.

Oración al Médico Divino

  


Médico divino, que en tu vida terrena has tenido predilección por los que sufren, y has confiado a tus discipulos el ministerio de la curación, hazno siempre prontos a aliviar las penas de nuestros hermanos. Haz que cada uno de nosotros conscientes de la grande misión que le ha sido confiada se esfuerce siempre por ser, en el servicio cotidiano, un instrumento de tua mor misericordioso. Ilumina nuestras mentes, guía nuestros manos, danos corazones atentos y compasivos. Haz que cada paciente sepamos descubrir los rasgos de tu Divino rostro.

 Tu que eres la Vida, concédemos que sepamos imitarte cada día como médicos no sólo del cuerpo sino de las persona entera, ayudando a quien está enfermo a recorrer con fe el propio camino terreno, hasta el momento del encuentro contigo.

 Tu que eres la Verdad, concedenos sabiduría y ciencia, para penetrar en el misterio del hombre y de su destino trascendete, mientras nos acercamos a él para descubrir la causa de la enfermedad y para encontrar los remedios adecuados.

 Tu que eres la Vida, concédenos el anunciar y testimoniar en nuestra profesión el Evangelio de la Vida, comprometiéndonos a defenderla siempre, desde la concepción hasta su término natural, y a respetar la dignidad de cada uno de los seres humanos, especialmnete de aquellos más débildes y necesitados.

 Concédenos, Señor, el ser buenos Samaritanos, prontos a acoger, a cuidar y consolar a cuantos encontramos en nuestro trabajo. Teniendo como ejemplo a los santos médicos que nos han precedido, ayúdanos a ofrecer nuestro generoso aporte para renovar constantemente las estructuras de la sanidad.

 Bendice nuestro estudio y nuestra profesión, ilumina nuestra investigacióny nuestras enseñanzas. Concédenos que habiéndo amado y servido constantemente a Ti en los hermanos que sufren, al final de nuestro peregrinar terrenos podamos cotemplar tu rostro glorioso y experimentar el gozo del encuentro contigo en tu Reino de alegría y de paz infinitas. Amen.

Oración a la Sagrada Familia

 


“Oremos hoy por todas las familias del mundo para que logren responder a su vocación tal y como respondió la Sagrada Familia de Nazaret.
Oremos especialmente por las familias que sufren, pasan por muchas dificultades o se ven amenazadas en su indisolubilidad y en el gran servicio al amor y a la vida para el que Dios las eligió” (Juan Pablo II)

“Oh Jesús, acoge con bondad a nuestra familia que ahora se entrega y consagra a Ti, protégela, guárdala e infunde en ella tu paz para poder llegar a gozar todos de la felicidad eterna.”

“Oh María, Madre amorosa de Jesús y Madre nuestra, te pedimos que intercedas por nosotros, para que nunca falte el amor, la comprensión y el perdón entre nosotros y obtengamos su gracia y bendiciones.”

“Oh San José, ayúdanos con nuestras oraciones en todas nuestras necesidades espirituales y temporales, a fin de que podamos agradar eternamente a Jesús. Amén.”

En el taller de Nazareth


EN EL TALLER DE NAZARET
PEQUEÑO Y POBRE TALLER
EN SU LABOR ESTA JOSÉ
Y EL NIÑO QUIERE APRENDER

Labora y canta
La esposa del carpintero
Y el mundo entero
Sonríe y canta también

Labora y canta
La esposa del carpintero
Y el mundo entero
Sonríe y canta también

Labora y canta
La esposa del carpintero
Y el mundo entero
Sonríe y canta también

Labora y canta
La esposa del carpintero
Y el mundo entero
Sonríe y canta también

El Tamborilero


El camino que lleva a Belén
baja hasta el valle que la nieve cubrió;
los pastorcillos quieren ver a su Rey,
le traen regalos en su humilde zurrón,
ropompompom, ropompompom.

Ha nacido en un portal de Belén
el Niño Dios.
Yo quisiera poner a tus pies
algún presente que te agrade, Señor,
mas Tú ya sabes que soy pobre también
y no poseo más que un viejo tambor,
ropompompom, ropompompom.

En tu honor frente al portal tocaré
con mi tambor.
El camino que lleva a Belén
yo voy marcando con mi viejo tambor,
nada mejor hay que te pueda ofrecer,
su ronco acento es un canto de amor,
ropompompom, ropompompom

Cuando Dios me vio tocando ante Él,
me sonrió.

Los pastores a Belén


Los pastores a Belén
Corren presurosos
Llevan, de tanto correr
Los zapatos rotos

Ay, ay, ay, ¡qué alegres van!, reiré si volverán
Con la pan-pan-pan, con la de-de-de
Con la pan-, con la de-, con la pandereta
Y las castañuelas

Un pastor se tropezó
A media vereda
Y un borreguito gritó
"Ese ahí se queda"

Y las castañuelas
Los pastores a Belén
Casi, casi vuelan
Y es que de tanto correr
No les quedan suelas

Campana sobre campana


Campana sobre campana
y sobre campana una,
asómate a la ventana,
verás al Niño en la cuna.

BELÉN, CAMPANAS DE BELÉN
QUE LOS ÁNGELES TOCAN,
¿QUÉ NUEVAS ME TRAÉIS?

Recogido tu rebaño,
¿Adónde vas, pastorcillo?
Voy a llevar al portal
requesón, manteca y vino.

Campana sobre campana
y sobre campana dos,
asómate a la ventana,
porque está naciendo Dios.

Caminando a medianoche,
¿Dónde caminas, pastor?
Le llevo al Niño que nace,
como a Dios, mi corazón.

Campana sobre campana,
y sobre campana tres,
en una cruz a esta hora,
el Niño va a padecer.

Una linda pastorcita


UNA LINDA PASTORCIA
QUE CAMINA POR EL FRIO
Y COMO BELLA ROSITA
VA CUBIERTA DE ROCIO(2)

Caminando va José
Caminando va María
Caminan para Belén
Más de noche que de día(2)

Caminan de tienda en tienda
No hay lugar en el mesón
Todos le cierran la puerta
Y también el corazón

Caminito de Belén
Cruza la Virgen el monte
Dando luz a las estrellas
Dando perfume a las flores(2)

Del cielo cayó una rosa
Y de la rosa un clavel
Del clavel nació María
Y de María nuestro Rey(2)

Del cielo cayo una palma
Y de la palma una flor
De la flor nació maría
Y de María el redentor(2)

Llega por fin a la tierra
Que por Dios es designada
En donde ha de dar luz
La Virgegn inmaculada

Los trabajadores de la viña


El dueño de una viña se marcho, a contratar obreros
A unos hombres en la plaza encontró, Y a la viña fueron

El precio del trabajo que ofreció, fue de un denario
Por un dia de esfuerzo y de sudor, no era mas salario

Al llegar al medio a quel Señor, fue otra vez al pueblo
A nuevos operarios contrató, por igual dinero

Encuanto el día, atardeció fue a contratar de nuevo
Y a unos que ahí habia ofreció, el mismo sueldo

En cuanto la jornada se acabó, vinieron los obreros
Y a todos por igual se les pagó, como fue el acuerdo

Aquellos que estuvieron todo el día, mucho se ofendieron
Cuando vieron que los útimos venían, el jornal entero

El dueño a sus protestas contestó, no te he dado menos
O es que sientes envidia de que yo, por igual los quiero

LOS PRIMERO SERAN ULTIMOS
Y LOS ULTIMOS PRIMERO
LOS PRIMERO SERAN ULTIMOS
Y LOS ULTIMOS PRIMERO

El maestro bueno

Un hombre caminaba junto al mar
Buscando constructores para el reino
Les dijo siganme yo les haré
Pescadores de hombres

Dejando atrás las redes le siguieron
Por valles y montañas los llevó
Todo lo que enseñaba lo aprendieron de El
del maestro bueno

FUERON HOMBRES ESCOGIDOS DESDE EL CIELO
QUE AL LLAMADO DEL MAESTRO
RESPONDIERON POR AMOR
FUERON PROFETAS Y APOSTOLES GERREROS
FUERON PILARES Y MAESTROS
LA PRIMERA GENERACIÓN
DE CIUDADANOS DEL CIELO
DE CIUDADANOS DEL CIELO

Hoy Jesús también nos toca el corazón
Buscando embajadores para el reino
Nos dice siganme, yo les haré,
Pescadores de hombres

Dejando todo atrás le seguiremos
Por misiones y colegios nos guiará
Nos llama a ser maestros a la imagen de el
Del maestro bueno

SOMOS HOMBRES ESCOGIDOS DESDE EL CIELO
QUE AL LLAMADO DEL MAESTRO
RESPONDEMOS POR AMOR
SOMOS PROFETAS Y APOSTOLES GERREROS
SOMOS PILARES Y MAESTROS
DE UNA NUEVA GENERACIÓN
DE CIUDADANOS DEL CIELO
DE CIUDADANOS DEL CIELO

LO MÁS IMPORTANTE, ES EL SEÑOR

LO MÁS IMPORTANTE, ES EL SEÑOR
LO ÚNICO QUE VALE, ES SU AMOR

Nada hay en el mundo comparable a mi Señor
Nada hay en el mundo que valga tanto como su amor

Buca primero el reino de Dios y su justicia
Y lo demás se te dará en añadidura

Y de que sirve al hombre ganar al mundo si esta perdido
De que sirve al hombre tenerlo todo si esta vacío

Lara la la, lara la la, lara la la la la la la
Lara la la, la la la la la la la la

Lara la la, lara la la, lara la la la la la la
Lara la la, la la la la la la la la

Oración a Santa Lucía

 



Oh Bienaventurada y amable Virgen Santa Lucía,
universalmente reconocida por el pueblo cristiano
como especial y poderosa abogada de la vista,
llenos de confianza a ti acudimos;
pidiéndote la gracia de que la nuestra se mantenga sana
y le demos el uso para la salvación de nuestra alma,
sin turbar jamás nuestra mente en espectáculos peligrosos.

Y que todo lo que ellos vean se convierta en saludable
y valioso motivo de amar cada día más a Nuestro Creador
y Redentor Jesucristo, a quien por tu intercesión,
oh protectora nuestra; esperamos ver y amar eternamente
en la patria celestial. Amén.

Himno a la Familia


Que ninguna familia comience en cualquier de repente
Que ninguna familia se acabe por falta de amor
La pareja sea el uno del otro de cuerpo y de mente
Y que nada en el mundo separe un hogar soñador

Que ninguna familia se albergue debajo de un puente
Y que nadie interfiera en la vida, en la paz de los dos
Y que nadie los haga vivir sin ningún horizonte
Y que puedan vivir sin temer lo que venga después

LA FAMILIA COMIENCE SABIENDO POR QUÉ Y DONDE VA
Y QUE EL HOMBRE RETRATE LA GRACIA DE SER UN PAPÁ
LA MUJER SEA CIELO Y TERNURA Y AFECTO Y CALOR
Y LOS HIJOS CONOZCAN LA FUERZA QUE TIENE EL AMOR

BENDECID, OH SEÑOR, LAS FAMILIAS, AMÉN
BENDECID, OH SEÑOR, LA MÍA TAMBIÉN

Que marido y mujer tengan fuerza de amar sin medida
Y que nadie se vaya a dormir sin buscar el perdón
Que en la cuna los niños aprendan el don de la vida
La familia, celebre el milagro del beso y el pan
Que marido y mujer de rodillas contemplen sus hijos
Que por ellos encuentren la fuerza de continuar
Y que en su firmamento la estrella que tenga más brillo
Pueda ser la esperanza de paz y certeza de amar

Hoy vengo a decirte gracias


HOY VENGO A DECIRTE GRACIAS, GRACIAS POR TODO SEÑOR
HOY VENGO A DECIRTE GRACIAS, GRACIAS POR TODO SEÑOR

Gracias Señor por el agua, gracias Señor por el sol
Gracias Señor por el viento, gracias por todo Señor.

Gracias Señor por la vida, gracias Señor por tu amor
Gracias Señor por mis padres, gracias por todo Señor

Gracias Señor por la manos gracias Señor por la voz
Gracias Señor por los ojos Gracias por todo Señor

Gracias Señor por llamarme a ser amigo de Dios
Gracias Señor por María Gracias por todo Señor

Luz en las tinieblas

Cuando estoy, cansado y agobiado
Y las penas, llenán mi corazón
Busco tu amor, te encuentro en el silencio
En mi interior, puedo escuchar tu voz

TU ME DAS LUZ, CUANDO ESTOY EN TINIEBLAS
TU ERES MI LUZ, CUANDO NO PUEDO VER
AQUÍ ESTÁS LLEVÁNDOME EN TUS BRAZOS
TU ME DAS LUZ, NO HAY NADA QUE TEMER.

Cuando estoy perdido en el desierto
La soledad me azota en su dolor
Y mi vida se llena de tristeza
Siento tu voz te amo mi Señor.

Oración a la Virgen Inmaculada

Una vez más estamos aquí para rendirte homenaje a los pies de esta columna,desde la cual tú velas con amor sobre Roma y sobre el mundo entero, desde que, hace ya ciento cincuenta años, el beato Pío IX proclamó, como verdad de la fe católica, tu preservación de toda mancha de pecado, en previsión de la muerte y resurrección de tu Hijo Jesucristo. ¡Virgen Inmaculada! tu intacta belleza espiritual es para nosotros una fuente viva de confianza y de esperanza. Tenerte como Madre, Virgen Santa, Nos reafirma en el camino de la vida como prenda de eterna salvación. Por eso a ti, oh María, Confiadamente recurrimos. Ayúdanos a construir un mundo donde la vida del hombre sea siempre amada y defendida, toda forma de violencia rechazada, la paz buscada tenazmente por todos. ¡Virgen Inmaculada! En este Año de la Eucaristía concédenos celebrar y adorar con de renovada y ardiente amor el santo misterio del Cuerpo y Sangre de Cristo. En tu escuela, o Mujer Eucarística, enséñanos a hacer memoria de las maravillosas obras que Dios no cesa de realizar en el corazón de los hombres. Con premura materna, Virgen María, guía siempre nuestros pasos por los senderos del bien. ¡Amén!

Maria Mírame


MARIA MIRAME
MARIA MIRAME
SI TU ME MIRAS EL TAMBIÉN ME MIRARA
MADRE MÍA MIRAME
DE LA MANO LLEVAME
MUY CERCA DE EL
QUE AHÍ ME QUIERO QUEDAR


Maria cubreme con tu manto
Que tengo miedo y no se rezar
Que por tus ojos misericordiosos
Tendre la fuerza tendre la paz

Madre consuelame, de mis penas
Es que no quiero, ofenderte mas
Que por tus ojos misericordiosos
Quiero ir al cielo y verlos ya

Madre acogeme en el pesebre
Junto a tu niño y a san Jose
Que por tus ojos misericordiosos
Toda mi vida sea un belén

Oración a Cristo Rey de Santa Margarita de Alacoque para que reine en el corazón

Yo os adoro, ¡oh Jesús, Rey poderoso!, en este trono de amor y de misericordia. Recibidme por esclavo y siervo vuestro, y perdonad mis repugnancias y rebeldías al soberano dominio que tenéis sobre mi alma. ¡Ah, Rey benigno! Acordaos que no podrías ser en efecto misericordioso si carecieses de vasallos miserables. Alargad, os ruego, vuestra liberal mano y remediad mi extra indigencia con el precioso tesoro de vuestro santo amor, que al fin no es otra cosa sino Vos mismo; despojándome de todo este miserable amor propio y de todos estos pueriles humanos respetos que me tienen como asido y encadenado. Venid, ¡Soberano Rey mío!, a romper mis ataduras y a librarme de esta mala servidumbre y a establecer vuestro imperio en mi corazón. Quiero reinar en el vuestro por una ardiente caridad con mi prójimo, no hablando de él sino caritativamente, sufriéndole, excusándole, haciendo y queriendo para él lo que yo quisiera hiciesen conmigo, no permitiendo que mi lengua suelte palabra alguna ofensiva o de resentimiento. Así no habrá cosa que me turbe para que mi Rey halle en mí imperio de paz. Amén.

Oración a la Divinia Infantita


Divina infantita, te pido por los niños sanos y enfermos, por los huérfanos, por los niños de la calle, por los del mundo entero, para que se sientan cobijados por tu amor Divina infantita, por los matrimonios para nunca se sientan solos y puedan educar a sus hijos en la fe, esperanza y la caridad, te lo pedimos por Cristo nuestro señor amén.

ORACIÓN I

Dulcísima Niña María, radiante Aurora del Astro Rey, Jesús, escogida por Dios desde la eternidad para ser la Reina de los cielos, el consuelo de la tierra, la alegría de los ángeles, el templo y sagrario de la adorable Trinidad, la Madre de un Dios humanado; me tienes a tus plantas, oh infantil Princesa, contemplando los encantos de tu santa infancia. En tu rostro bellísimo se refleja la sonrisa de la Divina Bondad, tus dulces labios se entreabren para decirme: "Confianza, paz y amor..."

¿Cómo no amarte, María, luz y consuelo de mi alma..., ya que te complaces en verte obsequiada y honrada en tu preciosa imagen de Reina parvulita? Yo me consagro a tu servicio con todo mi corazón. Te entrego, amable Reina, mi persona, mis intereses temporales y eternos. Bendíceme Niña Inmaculada, bendice también y protege a todos los seres queridos de mi familia. Se tu, Infantil Soberana, la alegría, la dulce Reina de mi hogar, a fin de que por tu intercesión y tus encantos reine e impere en mi corazón y en todos los que amo, el dulcísimo Corazón de Jesús Sacramentado. Amén.

ORACIÓN II

Te entrego, Virgen Niña, mi corazón para que lo presentes a Jesús. Por el amor y complacencia con que te aceptó, cuando a la temprana edad de tres años te consagraste a El, suplícale acepte el mío e imprima en él las virtudes que le faltan, para que, a imitación del tuyo, le sea agradable. Enséñame o despreciar las honras vanas del mundo; haz que siempre sea mi único anhelo crecer en el amor de Dios, cumpliendo siempre su divina Voluntad. Te presento también los corazones de los que no te conocen y no pueden amarte. Oh Virgen Niña, atráelos con tus inspiraciones para que, amándote todos como hijos, vayamos a cantar las glorias y magnificencias de tu hijo Jesús, nuestro Señor en el Cielo. Amén.

ORACIÓN III

Niña celestial, que con tantos prodigios de gracias te dignaste mostrar tus deseos de ver honrada tu tierna infancia -aquel período de tu existencia que fue tan grande ante Dios, por el privilegio de tu inmaculada concepción y natividad dichosa. Tú, la más privilegiada entre las hijas de Eva, vuelve hacia mí, desde esa preciosa Cuna, tus ojos llenos de dulzura y bondad, y continuando tu oficio de Mediadora y Abogada, haz que vea cumplida mi súplica.

No salga yo defraudada en mis esperanzas de tu venerada Cuna, sino que consiga las gracias y los consuelos que te pido.

A mí y a todos, ¡oh María!, alcánzanos el verdadero espíritu de la devoción a Ti, ¡Virgen Niña!, y el don inapreciable de la perseverancia final. Así sea.

CONOCE SU HITORIA AQUÍ

1. A diferencia de la devoción al Niño Jesús, la devoción a la infancia de María es menos popular. Conocida en español como Virgen Niña o Divina Infantita y en italiano como Maria Bambina, sus dos centros de devoción son la ciudades de Milán (Italia) y México. En esta última ciudad se fundó en 1901 la Orden de las Esclavas de la Inmaculada Niña, o de la Divina Infantita, por el padre Federico Salvador Román, natural de Almería, y por la mejicana Mª del Rosario Arrevillada Escalada. Su carisma es el de revivir en la Iglesia el anonadamiento de Cristo a través de la imitación de María en el misterio de su infancia. Más información sobre la historia de esta devoción y sus fundadores en la página de las Esclavas de la Inmaculada Niña.

Para mas oraciones visita https://www.devocionario.com/

¿Qué rezar en un velorio?



En un velorio nos encontramos de frente con el dolor de haber perdido a un ser amado, pero también podemos rezar por su alma y encomendarlo a Dios

En un velorio hemos de preocuparnos de actuar con sentido común siendo prudentes con los dolientes y, quienes tenemos fe en Dios, también con sentido sobrenatural porque podemos rezar por el alma del difunto .

La oración también es un medio para dar consuelo a los que quedan y, de paso, ofrecer un verdadero acompañamiento.

El día anterior, antes de la misa exequial, qué oportuno resulta rezar ya sea en la casa del difunto o en la sala de velación.

¿Qué podemos rezar?

Pero, ¿qué oración conviene rezar? La respuesta es sencilla: las oraciones que se sepan, con máxima libertad. Cualquier oración, incluso las oraciones espontáneas tienen valor para Dios.

En ausencia del ministro ordenado, las oraciones en la casa del difunto y en el cementerio deben ser dirigidas por laicos. Alguno de los allegados al difunto también puede dirigir, en el cementerio, algunas palabras de despedida a los asistentes.

Una de las oraciones que se pueden hacer se llama responso. Es una oración dialogada en sufragio por el difunto. Todo responso es sin Misa.

Otras oraciones que se pueden hacer son el Santo Rosario (intercalando alguna jaculatoria a favor de la persona difunta) y la Liturgia de las Horas (el Oficio de los Difuntos).

Ahora bien, el hecho de que se haga una vigilia de oración en casa o en la sala de velación, donde se haya preparado la capilla ardiente, no excluye, si se quiere, la posibilidad de tener también momentos en los que se pueda rendir un "homenaje" (algunas palabras de elogio, exhibición de fotos, videos,...) a la persona difunta, realizar algún canto no litúrgico en su honor y finalmente unas palabras de agradecimiento a las personas que se han hecho presentes (cosas que hay que evitar en la iglesia).

Ambas acciones no hay que fusionarlas, sino que es mejor distanciarlas, sin importar el orden de las mismas.

Responso dirigido por un laico

A continuación, un modelo de responso que está pensado para ser dirigido por fieles laicos.

En casa del difunto o en la sala de velación

(La letra A/ significa “Animador” (el que dirige la celebración). T/ significa “Todos”. L/ significa “Lector”. R/. RespuestaN. es para decir el nombre del difunto).

1Ritos iniciales

A/. Bendigamos al Señor que, por la resurrección de su Hijo, nos ha hecho nacer para una esperanza viva, por Cristo nuestro Señor.

A/. Aunque el dolor por la pérdida de un ser querido llena de pena nuestros corazones, avivemos en nosotros la llama de la fe, para que la esperanza que Cristo ha hecho nacer en nosotros dirija ahora nuestra oración para encomendar a nuestro(a) hermano(a) N. en las manos del Señor, Padre misericordioso y Dios de todo consuelo.

Señor, escucha en tu bondad nuestras súplicas ahora que imploramos tu misericordia por tu siervo(a) N., a quien has llamado de este mundo: dígnate llevarlo(a) al lugar de la luz y de la paz, para que tenga parte en la asamblea de tus santos. Por Jesucristo nuestro Señor.

2LITURGIA DE LA PALABRA

L/. Lectura del libro de la Sabiduría (3, 1-6.9)

“La vida de los justos está en manos de Dios y no los tocará el tormento. La gente insensata pensaba que morían, consideraba su tránsito como una desgracia y su partida de entre nosotros como una destrucción; pero ellos están en paz. La gente pensaba que cumplían una pena, pero ellos tenían total esperanza en la inmortalidad; sufrieron pequeños castigos, recibirán grandes favores, porque Dios los puso a prueba y los halló dignos de sí; los probó como el oro en el crisol, los recibió como sacrificio de ofrenda. Los que confían en Él comprenderán la verdad, los fieles a su amor seguirán a su lado; porque Dios ama a sus devotos, se apiada de ellos y mira por sus elegidos”.

Palabra de Dios.

3SALMO RESPONSORIAL

(Se canta o se recita el salmo 129 con la respuesta que se propone).

R/. : Mi alma espera en el señor, espera en su palabra.

Desde lo hondo a ti grito, Señor: Señor, escucha mi voz; estén tus oídos atentos a la voz de mi súplica. R/.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,¿quién podrá resistir? Pero de ti procede el perdón, y así infundes respeto. R/.

Mi alma espera en el Señor, espera en su palabra; mi alma aguarda al Señor, Más que el centinela a la aurora. R/.

Aguarde Israel al Señor, como el centinela a la aurora; porque del Señor viene la misericordia, la redención copiosa; y él redimirá a Israel de todos sus delitos. R/.

L/. Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos (14, 7-9. 10c-12) Hermanos:

“Ninguno de nosotros vive para sí mismo y ninguno muere para sí mismo. Si vivimos, vivimos para el Señor; si morimos, morimos para el Señor; en la vida y en la muerte somos del Señor. Para esto murió y resucitó Cristo: para ser Señor de vivos y muertos. Todos compareceremos ante el tribunal de Dios, porque está escrito: “Por mi vida, dice el Señor, ante mí se doblará toda rodilla, a mí me alabará toda lengua”. Por eso, cada uno dará cuenta a Dios de sí mismo”.

Palabra de Dios.

L/.Lectura del Santo Evangelio según san Juan (11, 17-27)

“En aquel tiempo, cuando Jesús llegó a Betania, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Betania está como a tres kilómetros de Jerusalén; y muchos judíos habían venido a ver a Marta y a María para darles el pésame por la muerte de su hermano. Cuando Marta supo que Jesús venía en camino, salió a su encuentro mientras que María permaneció en casa. Y Marta dijo a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí mi hermano no habría muerto. Pero yo sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá”. Jesús le dijo: “Tu hermano resucitará”. Marta respondió: “Yo sé que resucitará en la resurrección de los muertos en el último día”. Jesús le dijo: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí no morirá para siempre. ¿Crees esto? Ella le contestó: “Sí, Señor, yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo”.

Palabra del Señor.

(Si quien preside el responso es un ministro ordenado se puede dirigir a los presentes una breve homilía. De lo contrario se guardará un momento de silencio. Luego todos hacen la Profesión de fe).

A/. Con la esperanza puesta en la resurrección y en la vida eterna que en Cristo nos ha sido prometida, profesemos ahora nuestra fe, luz de nuestra vida cristiana.

T/. Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

5ORACIÓN DE LOS FIELES

A/. Oremos, hermanos, a Cristo el Señor, esperanza de los que vivimos aún en este mundo, vida y resurrección de los que han muerto; llenos de confianza digámosle:

R/ Tu que eres la resurrección y la vida, escúchanos.

1.- Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas, y no te acuerdes de los pecados de nuestro(a) hermano(a) N., roguemos al Señor.

2.- Señor, por el honor de tu nombre, perdónale todas sus culpas y haz que viva eternamente feliz en tu presencia, roguemos al Señor.

3.- No rechaces a tu siervo(a) N., ni lo(la) olvides en el reino de la muerte, sino concédele gozar de tu dicha en el país de la vida.

4.- Acuérdate, Señor, de los familiares y amigos a quienes entristece esta muerte y auméntales la fe para que encuentren consuelo y paz, roguemos al Señor.

5.- Acoge en tu Reino de vida a todos nuestros seres queridos que han muerto con la esperanza de la resurrección, roguemos al Señor.

6.- Señor, sé tú el apoyo y la salvación de los que acudimos a ti: sálvanos y bendícenos porque somos tu pueblo, roguemos al Señor.

(Se pueden agregar peticiones espontáneas)

6PADRE NUESTRO

A/. Oremos a nuestro Padre celestial diciendo:

T/. Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

(Se puede rezar también un Avemaría)

7RITOS CONCLUSIVOS

A/. Escucha, Señor, nuestras súplicas y ten misericordia de su siervo(a) N. para que no sufra castigo por sus pecados, pues deseó cumplir tu voluntad; y ya que la verdadera fe lo (la) unió aquí en la tierra al pueblo fiel, que tu bondad divina lo (la) una al coro de los ángeles y elegidos. Por Jesucristo nuestro Señor.

T/. Amén.

A/. Dale, Señor, el descanso eterno.

T/. Y brille para él (ella) la luz perpetua.

A/. Su alma y las almas de todos los fieles difuntos, por la misericordia de Dios, descansen en paz.

Se puede terminar con un canto.

(La anterior celebración ha sido tomada del “Ritual de Exequias” de la Comisión Episcopal Española de Liturgia -2ª edición 1989-). 

Oración al Señor del Calvario

 


"Ayúdanos Señor, a poner en cada una de las cruces que nos encontremos, cercanía, comprensión, compasión y ayuda. Ayúdanos a mirarlas con fe para que te reconozcamos en ellas. Ayúdanos a ser luz para el mundo en medio de la tiniebla."


Oración de Sanación par un niño enfermo de cualquier mal

 Amado Señor, tú conoces el corazón de tus hijos, y no te quedas indiferente ante el pobre que te suplica. Tú sabes lo que nos aflige el bienestar de nuestros niños, tú comprendes la preocupación de los papás ante la enfermedad de alguno de sus hijos. Vengo hoy, como el funcionario real del Evangelio, a pedirte que desciendas y sanes a nuestro niño(a)

Nombre aquí (con mucha fe) al niño(a) enfermo por quien se está orando de manera especial y el mal que lo aqueja. Aún desde la preocupación que nos causa su enfermedad, desde el dolor y el desconcierto, si esta enfermedad está dentro de lo que tu permites, aceptamos este momento como ocasión de purificación, de abandono en tus manos, de ofrecimiento generoso de nuestras vidas. Aceptamos este momento como una ocasión para unirnos desde el sufrimiento a los dolores de Cristo por la salvación del mundo Tómese unos minutos y, en calma, que su corazón se una a lo que acaba de decir con sus labios: "con este sufrimiento, me uno, Señor, a tu pasión..." Ahora, Señor, a ti que quieres que tengamos vida en abundancia, te pido que por el poder del misterio de tu infancia y tu vida oculta en el hogar de Nazaret, sanes al niño(a) a quien tú conoces y amas. Cuida de su cuerpito y de su alma. Pasa tu mano sanadora sobre él para que sienta tu alivio, tus cuidados y se restablezca prontamente, según tu voluntad. Tú, que recibiste los amorosos cuidados de María y José, consuela y reanima a su papá y a su mamá, no dejes que caigan en la desesperación, en la duda, en la depresión, sino que desde su dolor y preocupación recurran a ti como fuente de verdadera, plena, y duradera sanación del cuerpo y del alma. Te presentamos el lugar donde se encuentra el niño, reviste ese sitio con tu fuerza y gracia. Aleja de allí todo lo que, material o espiritualmente, puedan ser un obstáculo para la pronta recuperación. Te presentamos los profesionales médicos que atienden al niño, revístelos con tu sabiduría, ilumínalos para que logren dar con acierto en el diagnóstico y encuentren la medicación y tratamiento indicado. Tómalos como instrumentos de tu sanación. María, madre de Jesús y madre nuestra, que con esmero y constancia, cuidabas de tu niño, mira el corazón de la madre e infúndele confianza, para que también ella, como tú, pueda ver crecer a su hijo en estatura, sabiduría y gracia, delante de Dios y de los hombres.

Querido San José, tú que fuiste el protector de la Sagrada Familia, y la defendiste de todos los peligros y hasta de la muerte segura en la persecución de Herodes, te presento al papá de esta criatura, intercede ante tu amado Hijo Jesús, para que logre mantenerse fuerte aún en el dolor y la preocupación. Que logre conseguir los medios necesarios para la buena atención de su hijo(a). ayúdalo a no decaer y a mantenerse lúcido a la voluntad de Dios. Señor, tu dijiste que creyéramos que ya hemos obtenido lo que te pedimos con fe en oración, ahora levanto mi voz y mis brazos para darte gracias por la salud que recibirá este niño por el poder de tu amor que escucha esta oración confiada. Reconocemos que ya estás actuando y sanando.

Como el funcionario del Evangelio, nosotros también reconoceremos que es en este mismo momento que estas restableciendo salud y bienestar. Te alabo en fe. Te reconozco Señor y Salvador de nuestras vidas, sin Ti estamos perdidos. Te amamos Señor y reconocemos tu grandeza. A Ti la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Padrenuestro, Ave María, Gloria

Oración al Sagrado Corazón de Jesús


Sagrado Corazón de Jesús Reina en los corazones de los hombres, en el seno de los hogares, en la inteligencia de los sabios, en las aulas de las ciencias y de las letras, y en nuestras leyes e instituciones patrias. Alabado sea el sagrado Corazón de Jesús en el santísimo sacramento del Altar! ¡Sea por siempre bendito y alabado!.: El pasado a tu Misericordia, El presente a tu Amor Y el futuro a tu Providencia.  ¡Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío! Confío..

Oracion al Señor San Juan


Bendito San Juan Bautista, que fuiste elegido para anunciar a los hombres la venida del reino de Cristo, guía nuestros pasos por las sendas de la justicia y la paz, y alcánzanos del Señor su misericordia y perdón. Consíguenos del Señor su benevolencia y bendición. Tú que eres el mayor de los santos, tu que eres más hijo de la gracia que de la naturaleza, y por todas las razones príncipe poderosísimo en el Cielo, consíguenos del Señor su clemencia y protección. Te lo pedimos por cristo nuestro Señor. Amen.

Oriació para un alma de alguien que se suicidió

Encomendarlos a la misericordia divina

En su libro Preguntas indiferentes, publicado hace treinta y cinco años, el conocido teólogo polaco Fr.Jacek Salij OP animaba a una madre cuyo hijo se había suicidado a rezar estas palabras u otras parecidas durante una Misa ordenada por su intención:

Viejo mi querido viejo


Es un bien tipo mi viejo   
Que anda solo y esperando
Tiene la tristeza larga De tanto venir andando
Yo lo miro desde lejos Pero somos tan distintos
Es que crecio con el siglo 
Con tranvia y vino tinto

VIEJO MI QUERIDO VIEJO
AHORA YA CAMINAS LENTO
COMO PERDONANDO EL VIENTO
YO SOY TU SANGRE MI VIEJO
SOY TU SILENCIO Y TU TIEMPO

El tiene los ojo buenos
Y una figura pesada
La edad se le vino encima
Sin carnaval ni comparsa

Yo tengo los años nuevos
El  hombre los años viejos
El dolor lo lleva dentro
Y tiene historias sin tiempo

Un día a la vez


Necesitado, me encuentro Señor
Ayudame a ver yo quiero saber, 
lo que debo hacer 
Muestra el camino, que debo seguir
Señor por mi bien, yo quiero vivir 
un dia a la vez

UN DIA A LA VEZ DIOS MIO 
ES LO QUE PIDO DE TI  DAME LA FUERZA PARA 
VIVIR  UNA DÍA A LA VEZ  AYER YA PASÓ DIOS 
MIO, MAÑANA  QUIZÁ NO VENDRÁ
AYUDAME HOY YO QUIERO VIVIR 
UN DÍA A LA VEZ

Tu ya viviste, entre los hombres
Tu sabes mi Dios que hoy esta peor es mucho el dolor
Hay mucho egoismo y mucha maldad
Señor por mi bien yo quiero vivir, un día a la vez